martes, febrero 20, 2007

Un par de chelas


Corría el ano de 1997, éramos externos de medicina, el penúltimo ano de la carrera, y estábamos rotando en el Servicio de Gineco-Obstetricia de mi Hospital, uno de los lugares con mas historias y anécdotas de todos los Servicios de ese nosocomio. Habitualmente llegan pacientes de todo el cono norte de Lima, se manejan emergencias de todo tipo, y se entenderá que el volumen de pacientes es bastante grande.
Cuando eres externo, tu trabajo consiste en tomar muestras en los pisos, si estas rotando en emergencia es atender y evaluar gestantes en trabajo de parto, siempre con el interno o la obstetriz que al final de cuentas es la que mas cancha tiene, incluso mas que el residente, si estas en Sala de operaciones instrumentas o estas de ayudante, y si estas en Sala de Partos, por supuesto atiendes partos.
Por regla desde tiempos inmemorables, los partos normales son todos del externo, tu eres el encargado de recibir a los recién venidos a este mundo y de velar porque todo transcurra en la mayor normalidad posible para la madre y el bebe, por supuesto, siempre bajo la mirada vigilante de tu R1 o R2 que esta a tu lado para gritarte y el interno que esta girando sobre ti esperando en que momento te desesperas para quitarte el parto o cualquier procedimiento que haya que hacerse.
Cuando la paciente ya esta en expulsivo, o sea en la parte en la que el bebe esta naciendo, tienes que ser rápido, en un dos por tres ya estas cambiado, chaqueta, pantalón, gorro y máscara y entraste a la sala de partos, la técnica ya te puso el mandilón y estas colocándote los guantes, agarras unas gasas y ves como van las cosas, mientras que van colocando los campos estériles sobre la madre, en ese momento ya tienes lista tu mesa con el equipo que necesitas.
Hay que estar bastante preparado para lo que se viene, el bebe tiene que rotar en el canal de parto y debes ver que la rotación sea adecuada, una vez que ya rotó, pides a la paciente que puje mas fuerte.
Entonces, debes estar concentrado en varias cosas a la vez, la primera es ver la coronilla y proteger la zona perineal para evitar desgarros en la madre, al mismo tiempo debes cuidar que el bebe avance normalmente, una vez que sale la cabeza si el liquido era mecóneo (verde, señal de sufrimiento fetal), debes aspirar la boca y nariz rápido y fijarte en el cuello, que el cordón no este enrrollado, si lo esta, desenrróllalo de inmediato y si no puedes desenrrollarlo, cortalo, y saca al bebe volando, pero para ese momento posiblemente ya el residente te saco de ahí y el lo esta haciendo.
En condiciones normales, sale la cabeza, el bebe sigue girando, sale un hombro, sale el otro, dile a la madre que deje de pujar y hay que agarrarlo fuerte porque si la madre sigue pujando, vas a necesitar todos tus reflejos y tu habilidad para agarrar a la criatura que va a salir disparada hacia ti, cubierta del resbaladizo liquido amniótico.
Y ahí es donde tienes que estar con los sentidos bien puestos.
Imagínense una pelota de rugby (esas que tienen forma de papaya, para los que no la conozcan) de 50 cm de largo, que no es uniforme, pesa unos 3 kilos y que está hecha de jabón, ahora intenten agarrarla cuando viene con fuerza, ¿difícil, no?, por eso controlamos la velocidad de salida con la mano y luego colocamos los brazos como base donde se pueda deslizar el bebe, así como también ponemos el cuerpo como tope, luego debes deslizar una de tus manos, generalmente la izquierda (esto porque tu mesita esta a la derecha y el Pediatra a la izquierda) hacia los tobillos del bebe y se le toma desde ahí para colocarlo boca abajo, siempre a la altura del cordón, se pinza el cordón y se corta, se entrega al pediatra que esta atrás tuyo esperando y listo, solo queda esperar a la placenta.
Por supuesto que con la experiencia uno aprende las mañas para agarrarlo mejor, para hacer las cosas mas rápido, sin embargo siempre te queda la primera vez que atendiste un parto, es una de las mejores experiencias que se tiene en la vida de un médico.
A mi obviamente se me quedó grabado en la memoria el primer parto que atendí, pero también se me quedó el de una buena amiga, aquella vez ya todos habíamos atendido mas de 10 partos y ella era uno de los que aun no tenia ni un parto en su haber, ese día el residente la llamó y le dijo que esa guardia se iba a cansar de atender partos, que la mayoría iban a ser para ella.
Cuando le llegó su primera gestante, se vistió al toque, se metió a la sala, yo fui con ella de puro sapo, y para hacerle barra, y entonces sucedió…
Todo transcurrió normal, el bebe rotó, ella protegió muy bien la zona perineal, y recibió perfectamente al neonato, sin embargo, luego de eso no sabía como agarrarlo, y pues, el bebe estaba grandecito, debía tener 3 kilos y medio o mas, ella intentaba agarrarlo pero se le resbalaba la mano en los pies y los tobillos del bebe, yo miraba y pensaba que de repente para mi también hubiera sido difícil porque el bebe pesaba y encima se resbalaba, y ya se estaba demorando un poco.
El residente observaba inmutable la escena y solo dijo una cosa
-Doctora, así no, agárrelo como si fuera un par de chelas-
Para esto, esta chica en los 7 años de carrera que teníamos juntos, pocas veces había estado en reuniones de la promoción, que no eran muchas, y cuando iba, solo tomaba agua o alguna gaseosa, a pesar que toda su mancha de chicas eran típicas estudiantes de medicina (quienes han estado en juergas de estudiantes de medicina me entienden, no lo hacíamos mucho, pero cuando lo hacíamos, no quedaba alma en vida), y rechazaba siempre los ofrecimientos de cualquier bebida espirituosa.
Yo volteé para reírme, no se me hubiera ocurrido jamás esa analogía, aunque igual esa mujer nunca había tomado un trago frente a nosotros en 7 años de carrera, así que no creía que esa observación fuera medianamente útil, la obstetriz miro con cara de ecuación al residente quien seguía imperturbable observando la escena.
Y poniéndose a pensar, es verdad, cuando agarras al bebe, tomas un tobillo entre el dedo pulgar y el índice y el otro entre el índice y el mayor, agarras fijamente y el bebe no se te escapa.
Exactamente como un par de chelas.
Entonces la externa, mi menuda y pequeña amiga con cara de mosca muerta, que decía que solo tomaba agua mineral, tomó al bebe por los tobillos ante la sorpresa de propios y extraños usando la mano izquierda en la clásica posición de quien tiene dos envases del liquido elemento en una mano, dominó la situación como si fuera cosa de todos los días y cortó el cordón de manera triunfante para entregarle el bebe al pediatra.
El residente solo se limitó a decir –Ya ve doctora, es sencillo, se nota que le gusta atender partos-
Mi amiga estaba feliz, terminó con el alumbramiento y fue a llenar los papeles, mientras me miraba riéndose (supongo que mi expresión le habrá dicho algo) Como era de suponerse, no hubo complicaciones, la guardia transcurrió con normalidad y mi compañera atendió como 6 partos más.
Y también como era de esperarse, desde ese día ya no pudo decir no a las invitaciones de cerveza en las reuniones de la promoción, al final hasta tenía buena cabeza para el trago, incluso mandó a dormir a algunos cuantos en la despedida de externado, y tal parece que solo era vergüenza lo que la limitaba a tomar frente a nosotros.
Varios años después, ya de residentes, entre varios amigos almorzando frente al Hospital la encontramos de pasada, y no perdimos la oportunidad de recordarle el episodio, -Hola “Un par de chelas”!!!- a lo que ella se limitó a decir riendo –pero es que así se agarra pues, ¿no?- mientras salía rauda hacia el Hospital.
No sé si se refirió a los neonatos o al par de chelas, en cualquiera de los dos casos tuvo razón.
Y es que es raro encontrar un estudiante de medicina que no sepa como agarrar un par de chelas, ella es un ejemplo claro de esta regla.

14 comentarios:

alfredo dijo...

que bueeeeeena la del par de chelas

solo a un tomador se le puede ocurrir

un abrazo nam

me voy a dormir

tu seguro ya te levantaste

Anónimo dijo...

Uuuuuuuu otra vez atras de Alfredo!!! jajaja...

Bueno en realidad recordando los dos partos en los que estuve presente si, se agarran como agarrarias un par de chelas... jajaja nunca habia pensado en eso!

Oye creo q eso del liquido verde le paso a mi sobrinita... conte algo de eso en un post hace unos dias... Con mi sobrinito todo fue normal... Y el doctor me hizo cortar el cordon umbilical.. yo mientras lloraba lo cortaba y es algo durito jijiji..

Es una experiencia maravillosa!!!!

Pd: Oye cuando nacen los bebes, uds los doctores tienen q darle forma a la cabeza no? o me parece que vi mal :P

Un besote Namcito!!!!!
Onde estabas :( yo necesitaba un doctor para que me cure las rodillas :(


MuaMUAMuaaaa

Dragón del 96 dijo...

Que buena! No me imaginaa que fuera asi de simple, pero aun asi no me animaria a hacerlo, no se, si es como dices, sentiría que se me escaparía.

Me hiciste acordar de una anecdota de niño. Una vez de mocoso, mi vieja me pregunta si sabia que era la regla, yo si lo sabía, peor para jugarles una broma dije que era un liquido verde que salía de los genitales de la mujer y todos empezaron a burlarse de mi. Ahora que he leido de este liquido verd,e se lo enseñare a mi familia para que vean... que no estaba del todo equivocado (aunque no sea un periodo).

Slaudos.

Chalo dijo...

ESta vez tu post no me dejó pensando, mas bien me dejó con sed.

Habla, ¿un par de chelas?

Gigi dijo...

jajajajaja, que buena.. jajajaja.
Pobre chibolito, tenía cuerpo de Cuzqueña jajajaja

Ya fuera de bromas, que lindo post. Nunca me había puesto a pensar como lo veían los doctores. A mi en mi primer parto el doctor que se creía El monje Loco o Sandokan se subió en la camilla y se aventó (alucinaba que estaba en el coliseo cerrado) encima de mi pancita..... Supongo que con la buena intención de hacer "avanzar" a mi cachorrita que no bajaba a pesar de mi esfuerzo. Demás está decir que me dolió hasta el tuétano y me dobló en dos literalmente, aunque hizo que mi cachorra saliera (Ouch! aún me duele de acordarme)
Gracias a Dios los dos partos siguientes fueron mejores y los doctores e internos se portaron muy eficientes y empáticos. (Hasta bromée con el interno que me cosía la episiotomía diciendole que quería zurcido invisible o en su defecto patita de grillo jejejeje)

Saluditos

Danza Invisible dijo...

Pucha, felizmente que yo dí a luz en clínica y no en hospital... auch!!

xD

Ana Lucía dijo...

Cuando volaba, siempre que teniamos que renovar licencias de vuelo, teniamos que hacer todos los cursos de todo, entre los que estaba primeros auxilios y en el capitulo que dejame decirte era un "kilo" de todo..siempre habia uno de partos...pero la verdad...me hubiera muerto si me tocaba algun dia en algun vuelo algo asi..es mas cuando alguien se sentia mal, algun pasajero se ponia tragico, yo..maricona, al toque agarraba el interfono, asi fueran las 02:00 am..y pedia medico, preguntaba si alguno de los pasajeros a bordo era medico ;o))
o sea..me lavaba las manos...jajaja, despues no le daba un par de chelas..jajaja, si no, una botella de vino ;o)
asi que la tecnica para agarrar a un bebe y no se resbale...es par de chelas jajaja :o)
un beso mi amigo, que estes muy muy bien! Doc!
Ana Lu

Ursula dijo...

Qué buena anécdota!!, Pero que poco digna la forma que tenemos de venir al mundo no??, como si fueramos un par de chelas, ja ja!!
No me imaginaba que los recién nacidos eran tan resbalosos ni que podían salir de la madre con fuerza. De verdad super ilustrativo tu post...

Saludos!

Nam dijo...

Alfredo: Si, fue realmente muy buena, y fue recontraespontánea por parte del residente.

Truly: Lo que has visto es que el médico guía la rotación del cuerpo del bebe agarrándolo de la cabecita, pero al mismo tiempo va controlando la velocidad de salida porque si sale muy rápido puede lastimar a la madre.

Dragón: Si pues, hay líquido verde en algún momento, se llama mecóneo, en realidad son las deposiciones del feto, cuando está presente significa que el bebe ha relajado esfínteres por falta de oxígeno, y está en sufrimiento fetal agudo.

Chalo: Si estuviera en Lima te las acepto, aunque pensandolo bien, a la distancia también puede ser.

Gigi: A veces en primigestas (primera gestación) el trabajo de parto es prolongado, y la madre llega cansada al expulsivo, y a veces el bebe se queda en el canal de parto, y eso es crítico, tiene que salir de ahi como sea y lo mas rápido posible, a veces se usa la maniobra de Kristeller, que es la presión externa en el polo superior del útero para empujar al bebe, esa práctica poco a poco se ha ido dejando de lado por lo traumática (en todo sentido) que puede resultar a veces, aunque cuando hay que hacerla, hay que hacerla.
En cuanto a las episios, en mi Hospital hacíamos episiotomía media, y suturábamos por planos, el de piel era subdérmico, de manera que cuando cicatrizaba, por ahí no pasó nada.

Danza: Bienvenida!!, te cuento que la forma de recibir al bebe, salvo que sea parto bajo el agua, es esa, independientemente de si estás en clínica o no, lo bueno de las clínicas, eso si, es la comodidad y la privacidad que te ofrecen en el pre y postparto, pero durante el parto, es el mismo equipo que en el Hospital: Ginecólogo, Obstetriz, Pediatra, Enfermera, Técnica, y se hace lo mismo. Uno cree que todo debería ser mejor en la clínica, verdad? Te sorprenderías de muchas cosas, en serio.

Ana Lucía: Pero claro que tienes que buscar médico, pucha si yo no fuera médico y me pasa algo asi me muero de miedo, mala suerte que no me tocó volar contigo nunca, me perdí un buen vino.

Ursula: Hola!! la forma de venir es bonita y digna, el problema es que te recibe un fulano que te pone de cabeza, cambias bruscamente de 37 grados a unos 25 de temperatura ambiente, respiras aire por primera vez (eso debe doler), te pasan con otro fulano que te soba con una toalla por la cara y el cuerpo hasta que llores, te ponen un rodillo con tinta en la planta del pie, y después te colocan una etiqueta en la muñeca para que no te pierdas, y sales cual humita a un cuarto donde hay una mancha de sujetos cada uno mas llorón que el otro, dime si no darían ganas de llorar. :)
Y eso que desde hace tiempo se ha erradicado la dichosa costumbre del palmazo en las cuatro letras para hacerlos llorar.

*Pricy* dijo...

Me encanto tu blog, primera vez que paso por aquí y me he reído no te imaginas... como un par de chelas!! jaja
Y es que ya me habian contado que algunos médicos tienen muy buen humor, sobre todo en los momentos de tensión.
Saludos,

Carmen dijo...

Ilustrativo y entretenido tu post...me doy cuenta que ustedes sufren tanto o mas que las mamás...pero la satisfacción es grande, no?.
Saludos,

Anónimo dijo...

Nam es lo maximo!!!

Namcito ven, prendeme la vela (8)

MuaMUaMua!!

Kat dijo...

ja
ja
ja!!!!!!!!

alucinante!


ahora, cada que tome una chela, rememoraré esto...

Anónimo dijo...

jajajajaja que historia,...

Oye en Perú le llaman Chelas? sabes por qué?

Es que acá le llaman chelas también porque es un bocablo maya... vivo en tierras mayas.... inclusive a la gente blanca de cabello amarillo le dicen Chelos...