lunes, enero 29, 2007

Los inquilinos

Para todos aquellos que están familiarizados con la vida dentro de un Hospital Nacional, no es raro encontrarse con la historia de al menos una persona que llego a la institución por X razones y que, por falta de recursos económicos, de familiares o en su defecto de personas que se hagan responsables de su tratamiento terminaron quedándose por periodos prolongados, convirtiéndose en parte del paisaje intrahospitalario muchas veces hasta que alguna alma caritativa les brinde su apoyo o hasta que se despide por otras razones.
Los que presento a continuación son solo unos de los tantos que he visto a lo largo de mi corta vida académica:
La anciana que llegó por una neumonía y cuyo hijo, quien decía ser periodista, solo la iba a ver como dice mi madre “cada vez que San Juan baja el dedo”, y cada vez que se le daba una receta desaparecía por semanas enteras y regresaba en horas que no estaba el equipo normal de piso, cuando mejoró, se le dió de alta y el hijo desapareció por mas de un mes, cuando volvió, la señora había contraído una infección intrahospitalaria, de la que se recuperó paulatinamente y en unas semanas estuvo nuevamente en condiciones de alta, el hijo volvió a desaparecer por otro mes y cuando regresó la señora nuevamente se había infectado, esta vez aunque le conseguimos algunos medicamentos los resultados no fueron tan exitosos y se perdió la batalla, al final el hijo desapareció una última vez y no sabemos si llegó a recoger a su madre.
La joven mujer que padecía de un problema respiratorio crónico, después de tener el diagnóstico de fibrosis pulmonar, se le indicó oxígeno permanente, sin embargo, no tenía familia y no contaba con medios para alquilar un balón de oxígeno, se quedó en el Hospital por casi dos años, finalmente la enfermedad progresó y también se perdió.
Un paciente que los bomberos encontraron en la calle, que no respondía al llamado y que parecía tener una parálisis del lado derecho del cuerpo, luego de los exámenes resultó que esa parálisis era una secuela y el paciente padecía de retraso mental, se quedó como 7 meses en la emergencia, caminando en la sala de observación como parte del paisaje habitual del servicio, ya saludaba a los médicos, con él hubo suerte, un familiar de un paciente que llegó de visita lo identificó y resulta que era de Huacho, como llegó hasta Lima, nadie sabe, fue llevado a Huacho y encontraron a su familia que lo daba por muerto.
Un paciente que padecía de epilepsia y era llevado al Hospital frecuentemente por los bomberos debido a las convulsiones, se quedaba por periodos de tiempo prolongado ya que no tenía dinero para irse de alta, y se le veía ayudar a las enfermeras y pasear a algunos pacientes ayudándolos, dándole de comer a los que no podían, con la intención de que lo dejen quedarse mas tiempo en el Hospital por un plato de comida.
Para no alargar la lista solo diré que hay muchos mas, mientras revisaba algunos comentarios de un post previo leí uno que me pareció muy atinado y que me hizo pensar en escribir este post, en el Perú la medicina es un lujo, esa realidad es lamentablemente palpable en la mayoría de los pacientes que acuden a un Hospital.
La falta de dinero y el abandono social son dos de los factores que deciden el éxito de un tratamiento, no solo dentro del hospital sino en el seguimiento, el cual en esos casos es desafortunadamente nulo, lo cual es totalmente desalentador.
Sin embargo lo trágico es que estas características son denominadores comunes que caracterizan al paciente de un Hospital, y no hay hasta ahora una manera de solucionarlos, dejándonos muchas veces atados de manos mientras vemos como las enfermedades van evolucionando de manera natural frente a nuestros ojos.
Lo que ocurre en el Hospital es un reflejo de lo que ocurre en el resto del Perú, pobreza, miseria, abandono, falta de responsabilidad, falta de coordinación, protestas por parte de terceras personas que desean sacar provecho de las situaciones (de ello comentaré en otra ocasión). Como dice muy bien el amigo blogger con seudónimo de película surrealista, es una realidad infausta que debería cambiar.

10 comentarios:

Delusion dijo...

Hola nam!

El panorama es muy triste, desafortunadamente no solo en el aspecto de la Salud, pero hay muchas formas de participar, de ponerse las pilas. Hablo de dejar de sentirse 'ajeno' y apoyar esas marchas, protestas y campañas que muchas veces dejamos pasar. En determinado momento los Arequipeños -unidos- lo hicieron tan bien. Te acuerdas? No se, quizá dejar esa inercia cruel de los no-involucrados, sea un factor que tus lectores podríamos repensar.
Saludos, Y

El Espejo de Sarah dijo...

Esas situaciones eran las que precisamente me llenaron de frustración durante el Internado. Y no digo antes, porque si bien es cierto como alumno de pregrado tienes cierto contacto con los pacientes, es a partir del Internado y lo que viene más adelante cuando en realidad te enfrentas a estas situaciones porque convives con tus pacientes y familia a diario.

Y ves como el tiempo pasa lentamente al lado de ellos y nada parece cambiar, pero la enfermedad avanza inexorablemente...los familiares no tienen dinero, desaparecen por periodos prolongados y los familiares se inclinan a ti. Tú quisieras hacer todo por ellos, pero te faltan las manos, te falta dinero, te falta tiempo, te falta todo...

Justo ayer recordaba uno de estos casos que me conmovió muchísimo y estaba por escribir algo relacionado. Y lo voy a hacer. Esa persona se merece que lo haga.

Un gran saludo desde limamantapacha!

El perro andaluz dijo...

Que horrible debe ser estar atrapado involuntariamente en un hospital por no contar con medios económicos y contar -eso sí- con unos familiares que nunca escogieron.
El sistema de salud es pésimo en el Perú, no asi sus médicos; excelentes profesionales y reconocidos a nivel mundial.
Gambate ne! (yo estuve en Japón en el 91, ya te contaré más adelante)

Dragón del 96 dijo...

Pues si es cierto, acá enfermarse es un lujo y lo peor de todo es que no tenemos la consciencia de siquiera evitarlo. Mala alimentación, descuidos, todos nos creemos superman... y cuando nos vemos afectados por alguna enfermedad, la pucha! el mundo se acaba, la condenacion total de la existencia, estamos fritos...

Ademas que contar con un buen seguro es otro lujo que pocos pueden darse.

Slaudos.

Gigi dijo...

Pucha, da pena enterarse de casos como esos.
Pero lamentablemente si hay hijos que botan a sus padres a la calle para quedarse con las propiedades, dejar a su anciana madre por lo menos en el hospital, debe ser una de sus buenas acciones mensuales...

Ursula dijo...

Una lástima realmente que pasen esas cosas, pero lamentablemente es la realidad nacional.. Como bien dice Dragón, hay muy poca gente que cuente con un seguro, hay mucha pobreza en el Perú y si a esto le sumas una familia desinteresada, todo esto resulta en un pobre paciente abandonado que no dispone de los medios para su recuperación a pesar de toda la buena voluntad que puedan tener los médicos...
Ojalá pronto se den reformas en el sector salud, aunque me parece que el problema es más de fondo...
Saludos Nam, y gracias por tu visita...

Chalo dijo...

Tienes razón. Es un lujo enfermarse, y mas lujo aún es también morirse.
Y sin embargo pareciera que la solución mas fácil sería que el gobierno ponga mas plata y mejore las cosas ... pero esa solucion no sólo es falaz sino tambien ineficiente. Como tu mismo cuentas, los problemas no sólo pasan por presupuesto sino por una esencial cultura de salud, que no se tiene.

Anónimo dijo...

Yo veo eso todos los dias en el trabajo, hay mucha gente que se quedo olvidada.. y me da mucha pena, en verdad me parece algo inhumano dejar a alguien de tu misma sangre sin que te importe...
Hace unos dias fallecio un paciente en el tercer piso, el llevaba 8 años en el centro y nunca recibio ninguna visita, el dia que fallecio se vieron forzados a llamar al numero de emergencia y como siempre nadie respondio, esta vez dejaron el mensaje y unas horas despues llega la hermana... lloraba y lloraba por la muerte de su hermano, pero lo que me dio mas rabia es que tuvo que esperar 8 años para ir a visitarlo sabiendo que el estaba muriendo... Pasaron 8 años que ella no lo veia y recien se puso a llorar...

No se... tal vez ella tenga sus razones pero no debemos esperar a que ellos se mueran para poder demostrar cuanto los queriamos no?

Pd: Oye vi que me linkeaste.. y de verdad que me alegra mucho, gracias.. yo tb te linkeare, me encanta leerte.. no tienes banner?
Ah! agregame al msn si deseas.. truly11@hotmail.com

Muchos besitos ♥

Mua!

alfredo dijo...

yo siempre veia estos casos en ER

ya ya ya ya no me lancen tomates que son bien ricos para los tallarines

supongo que en el Peru esta situacion debe de haber sido terrible... pero que medida tomar no?

Algo parecido para aca con el sistema de salud donde se quejan que los ilegales que no pagan impuestos usan este servicio y generan un gasto tremendo que se les achaca a los contribuyentes...

un problema bien complicado

Nam dijo...

Yanina: Tienes razón, la indiferencia es un mal tan dañino como la misma pobreza.

Sarah: Cuantos de esos pacientes hemos tenido y se nos han escapado de las manos por tales razones, y se les siguen escapando a otros colegas, esperaré tu historia.

Allan: Es horrible, y no hay hasta ahora forma de remediarlo. En cuanto a lo otro...Gambarimasu!!

Dragón: Ese es otro punto interesante, incluso cuando tienes un seguro privado los medicos son coaccionados por las aseguradoras privadas para abaratar costos, lo que trae a veces problemas con los pacientes.

Gigi: Los ancianos abandonados en un hospital son lamentablemente muchos, a veces alguien llega para ver si ya se murió, a veces ni eso.

Ursula: Hola y bienvenida a este humilde rincón las veces que quieras, tienes toda la razón, el problema es mucho mas de fondo, y no me refiero a la pobreza material, sino al insight que tenemos todos.

Chalo: Si pues, lamentablemente ni siquiera te puedes morir tranquilo, porque cuesta mas caro que enfermarte, lo unico que podemos hacer es intentar hacer reflexionar acerca de esto a las personas que esten a nuestro alcance.

Truly: Un ejemplo claro de lo que sucede con ciertos pacientes, como decía, muchas veces no depende solo del dinero, es algo mas.

Alfredo: Es un asunto bastante complicado.
Ok, voy a guardar los tomates jajaja.